Volver atrás

Desarrollo/Desarrollismo/Desarrollo sostenido

El término “desarrollo” se aplica básicamente el crecimiento económico, significando el aumento de la producción y de la capacidad de consumo para el mayor número posible de hombres. En un sentido más amplio, debe entenderse como la elevación integral de la condición humana.

El desarrollismo es una concepción económica que propugna la necesidad de que la economía crezca indefinidamente y asegura que ello reportará la acumulación incesante y generalizada de bienes y servicios, con lo que el hombre será paulatinamente más feliz (la felicidad, a la que se identifica como “calidad de vida”, suele aquí entenderse como mero bienestar material). Se apoya para ello en el auge de la Tecnología y en sus posibilidades de potenciar y organizar a gran escala la operatividad humana. Este modo de entender el crecimiento económico tienden a no considerar la relevancia moral de la naturaleza y del medio vital humano, así como a generar desigualdades entre personas y pueblos por sus posibilidades limitadas de acceder a él.

Para evitar los desequilibrios que un desarrollismo a ultranza viene a producir, se ha propugnado un tipo de desarrollo humano y sostenido, caracterizado por la visión global, armónica y a largo plazo, por un ritmo lento que permita la incorporación de todos los pueblos, y que, evitando el agotamiento de los recursos por una explotación exhaustiva, asegure el desarrollo digno y libre de las generaciones futuras.