El dogma Woke

Una respuesta cristiana ante la ideología de moda

Autor: Noelle Mering

Editorial: RIALP. Madrid, 2023. 280 págs

El dogma Woke

Suele repetirse a menudo una expresión de Ortega y Gasset que tiene un punto de paradójica, pero que se ha revelado como exactísima: “Lo nos pasa es que no sabemos lo que nos pasa”. Pues bien, en este libro se ofrecen unas cuantas claves fundamentales para saberlo.

Es intelectualmente poco procedente decir que el libro que uno está reseñando es fantástico, maravilloso, genial, magnífico… Pues lo siento. Diría esto y muchas cosas más, todas positivas. Una más: imprescindible para nuestra formación.

¿Soy exagerado? Honestamente, pienso que no. Y, como diría Saint-Exupéry: “me impulsa el sentido de la urgencia”. Alguien que quiera saber lo que está pasando, y en especial un católico que no se resigne a decir “Ay, Señor, Señor..., ¿a dónde vamos a llegar?” y siga viendo la tele…, sino que sienta una exigencia interior a hacer algo, debería leer este libro y pensarlo a fondo. Y luego, pronto, ponerse en marcha. Con otros, nunca solo, para variar… Y más hoy, cuando suena “la hora de los laicos”. Y es que el libro de Noelle Mering sacude la conciencia. Es lúcido, riguroso, apasionante y provocador. Mueve a ser consecuente con las exigencias del bautismo ante un mundo desnortado.

Lo escribe una mujer católica, inteligente, muy bien formada, líder social, madre de seis hijos por lo demás (en primer lugar, más bien). En este libro intenta “poner nombre a lo que nos está envenenando”, da a conocer la historia, las premisas y las tácticas de la ideología “Woke”.

El término designa una poderosa corriente que trabaja por subvertir un orden presuntamente opresor, identificado a fin de cuentas con el cristianismo: el orden y la lógica racionales, el valor normativo de la naturaleza humana, la dignidad constitutiva de la persona, el principio de autoridad, la familia y el matrimonio como fuentes de la sociabilidad, la realidad misma como límite del deseo y de la voluntad de poder, el Creador como referente supremo de la diferencia entre el bien y el mal…

La ideología Woke erige el deseo en norma suprema y recurre al victimismo como revulsivo emocional que desencadena una cruzada revolucionaria, generadora de un mundo nuevo, en última instancia garantizado por quien posee el poder supremo. Maneja los resortes del lenguaje, de la opinión, de la educación, de la cultura, del arte…

La parte final se refiere a una alternativa necesaria, fundada en el reconocimiento de la persona, de la familia y de la “Ciudad de Dios”… y en nuestra conversión personal.

Una de las virtudes de El dogma woke es su amenidad y el recurso a anécdotas revulsivas. Termino con una de ellas, fiel reflejo del espíritu del libro: “Una vez, un columnista de un periódico planteó una consulta a intelectuales famosos; se trataba de responder a esta pregunta: “¿Qué está mal en el mundo de hoy?”. Llegó la respuesta de un escritor particularmente elegante y conciso: “Estimado señor, ¿qué es lo que está mal en el mundo? Yo. Atentamente, G.K. Chesterton.”