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Naturaleza

Es, en primer lugar, el modo de ser constitutivo de cada cosa, que le es dado originariamente y que le brinda su peculiar dinamismo. En este sentido hablamos de la naturaleza de cada cosa. Entendiendo que en el modo constitutivo de ser de las cosas se encentran asimismo las pautas de su desarrollo hasta su posible plenitud o perfección (dimensión teleológica), “natural” sería aquello que contribuye al desarrollo de cada cosa de acuerdo con su orden de perfeccionamiento propio.

Se refiere este término también al conjunto estructurado y orgánico de seres que brindan al ser humano su ámbito de relaciones y su desarrollo vital. Hablamos así de la Naturaleza como del conjunto de los seres que constituyen el medio ambiente. No es simplemente el lugar donde el hombre vive, como en un escenario, sino el conjunto de relaciones que el hombre mantiene con otros seres –del que por tanto es parte integrante– y, sobre el cual, pero también gracias al cual, pueden elevarse y reconocerse en su condición de insustituible de su propia entidad.