ALMA
Es la forma sustancial del ser vivo y su principio de operaciones.
En el aristotelismo tienen alma todos los seres vivos. Por así decir, “alma” es sinónimo de “vida”, y la vida consiste en ser origen de operaciones y dinamismos propios. Los seres vivos son seres animados, realizan operaciones vitales, aunque no todas son igualmente perfectas y complejas.
Aristóteles distingue tres niveles de operaciones vitales en la naturaleza humana, en orden creciente de complejidad:
a) Vegetativas, comunes con las plantas: nutrición, crecimiento y reproducción. El principio del que emanan es el “alma vegetativa”.
b) Sensitivas, comunes con los animales: locomoción, conocimiento sensible y apetición sensible. Su principio es el “alma sensitiva”, que realiza también las operaciones propias del nivel vegetal.
c) Racionales, propias y exclusivas del hombre: inteligencia y voluntad. Su principio es el “alma racional”, que realiza también las operaciones de los dos niveles anteriores. El hombre se define en Aristóteles como el “animal racional”.
