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ACTO

A la hora de explicar el cambio o movimiento en los entes, Aristóteles sostiene que consiste en el paso de lo que está en potencia (lo que todadavía no es) a lo que está en acto (lo que ya es, o es así). El acto es lo que perfecciona a la potencia, es la culminación o realización efectiva de algo que está llamado a ser o a ser así. Es lo que hacer ser, y ser ya, a lo que sólo era o existía en potencia. El acto es la perfección o determinación que algo posee o adquiere.

Así, la visión es el acto de la potencia o capacidad de ver; la audición es el acto de la capacidad de oír, la planta es acto de la semilla y el adulto es acto respecto del niño.

"Acto puro" es aquel que no presenta composición con ninguna potencia, es perfección ilimitada. Dios sería el "Acto puro de ser".

La noción de acto es análoga, o sea, que presenta sentidos diferentes, aunque ligados entre sí por cierta semejanza. Lo que hay de común a todo tipo de acto es la perfección, en mayor o menor grado.

Los tipos fundamentales de acto son:

   a) El cambio o movimiento, que es el acto del ente que está en potencia y precisamente mientras está en potencia; por eso es un acto esencialmente imperfecto o incompleto, es decir, el "acto imperfecto de un ente imperfecto".

   b) La acción, que es el principio activo del cambio, o sea, la actividad en virtud de la cual se produce un cambio; pero la acción también puede ser inmanente y entonces no es principio de cambio, sino mera actividad perfectiva del propio agente. Se la llama también "acto segundo" porque entra dentro de la categoría de los accidentes.

   c) La forma, que es la determinación, ya sustancial, ya accidental, de cada cosa; es lo que hace que una cosa sea lo que es o esté cualificada de esta o de la otra manera.

   d) El ser, que es el acto de todos los actos o acto último; por ello es la plenitud del acto y la máxima perfección.