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ACCIDENTE

Categoría o aspecto del ente que subsiste (inhiere) en la sustancia. Es un modo real de ser, constitutivo de un ente. Puede modificarse o faltar sin que la sustancia deje de ser ella misma.

Consiste en “existir en otro y no en sí mismo”. Los accidentes se dan en la sustancia. La sustancia es la categoría de “lo que existe en sí mismo y no en otro”. A este existir en otro se le denomina “inherencia”.

Según Aristóteles, en un ente debemos distinguir dos modos de ser básicos: la sustancia propiamente dicha (la cosa, por ejemplo un árbol o una piedra) y los accidentes que le son inherentes (que el árbol mida 2 ó 6 m., que conserve las hojas o las haya perdido, que esté al lado de tal edificio, etc.; o que la piedra pese 2 kg., que sea de color negro, esté incrustada en una pared o en el suelo, etc.)

El estagirita enumera nueve accidentes: Cualidad, cantidad, relación (los tres principales, a los que se remiten los demás), acción, pasión, “cuándo”, “dónde”, posición y hábito.

Los accidentes son expresión y manifestación de la sustancia. No son “otros” entes o entidades, ”cosas” yuxtapuestas o superpuestas a la sustancia -como erróneamente interpretará Hume cuando critique la noción de sustancia-. 

Los accidentes son accesibles generalmente al conocimiento sensible; la sustancia sólo es accesible al conocimiento intelectual.

1) Accidentes que afectan a la sustancia intrínsecamente:

Cantidad, cualidad (determinan a la sustancia en sí misma: tamaño, extensión, peso; color, dureza, bondad, inteligencia, honestidad, agudeza visual, etc.) y relación (supone la referencia a otras cosas: filiación, amistad, etc.)

- Cantidad: Se refiere a la extensión, la magnitud y el volumen de una cosa; es 'medida' de la sustancia: la longitud o la anchura de una mesa, p. ej.

- Cualidad: Las cualidades son accidentes que hacen ser a la sustancia de un modo o de otro y surgen de su forma. Perfeccionan a la sustancia en sí misma o en su actividad: salud, alegría, destrezas, inteligencia, virtudes... Cuando se dan en sustancias materiales, inhieren en la sustancia a través de la cantidad: color, rugosidad, suavidad, etc.

- Relación: Determina a la sustancia por referencia a otras realidades o entidades.

2) Accidentes extrínsecos: determinaciones reales que afectan a la sustancia de manera externa, en su dimensión cuantitativa; reciben el ser de la sustancia en la que inhieren, pero se fundamentan de modo inmediato en alguno de los accidentes intrínsecos.

- Donde (ubi): Lugar o localización en que se halla: está aquí o allí, etc.

- Posición (situs): Modo de estar (disposición interna de las partes del cuerpo) en el lugar en que se encuentra: tumbado, de pie, etc.

- Posesión, aspecto o hábito externo (habitus): significa tener o poseer algo contiguo o inmediato: vestido, calzado, llevar una cartera, utilizar un arma, etc.

- Cuando (quando): situación temporal de la sustancia corpórea. Localización en el tiempo (las cosas materiales están sujetas a cambios sucesivos, cuya medida es el tiempo): existir en el siglo XXI.

3) Accidentes en parte intrínsecos y en parte extrínsecos: Derivados de las interacciones existentes entre los entes, y correlativos entre sí:

- Acción: Es causa agente o eficiente (o instrumental) del movimiento o cambio en otro ente. El fuego quema, el cincel esculpe, el cuchillo corta... golpear, hablar, comer...

- Pasión: Es la recepción de un cambio o mutación sufrida por la actividad de otro ente: las quemaduras o el dolor producido por la acción del fuego, el daño producido por la agresión de alguien (ser agredido)...

Así, por ejemplo, a Francisco Javier podemos atribuirle los siguientes predicados:

  • Es hombre (sustancia)
  • Es destacadamente bueno y audaz (cualidad)
  • Es notablemente alto y de complexión fuerte (cantidad)
  • Es hijo de Juan de Jaso y María de Azpilicueta (relación)
  • Está en el pasillo de la casa general de la Compañía de Jesús (donde-ubi)
  • Camina de arriba abajo (posición-situs)
  • Escoba en mano (posesión-habitus)
  • Desde hace una hora (cuando-quando)
  • Barriendo con el mayor esmero (acción)
  • Por lo que tiene algunas ampollas en las manos (pasión)

El accidente afecta a su sujeto como "acto segundo", como determinación de algún modo añadida (aunque inherente) a una esencia completa. La sustancia sustenta al accidente, y éste a su vez la determina o afecta, si bien de un modo secundario. 

Los accidentes tienen un ser "adjetivo", no "sustantivo". Lo distintivo de los accidentes no es ser algo poco importante, de lo que se pudiera prescindir, sino su "ser en otro". Y así hay accidentes de gran importancia, como el querer en el ser humano, y otros de menor relieve, como estar sentado.