VIRTUD
En el sentido de "virtud moral" se define como la disposición estable de la persona para obrar el bien. Es de la índole del hábito: es un hábito operativo bueno, afirma la definición escolástica. Lo opuesto es el vicio, hábito operativo malo. En expresión de Josef Pieper es "la elevación del ser en la persona humana", la realización e incremento de sus posibilidades naturales y sobrenaturales.
La persona virtuosa realiza el bien no por coacción sino obedeciendo a sus inclinaciones más íntimas. Los hábitos no suprimen la libertad; al contrario, la consolidan.
La virtud, propiamente, es única, pero se manifiesta distintamente según las diferentes facultades que canalizan el obrar humano. Todas las virtudes guardan entre sí una profunda interrelación y todas ellas crecen con el ejercicio de cada una. Por eso es preciso advertir que la educación debe tender a unificar y no a dispersar, debe esforzarse por fomentar en el hombre la unidad interior, aunque para ello cultive diferentes hábitos y realice muy diversas actividades.
