La música de la vida

Ficha

  • Texto corto con breves semblanzas biográficas
  • Valores implicados:
    INTERÉS Y ATENCIÓN (APRECIO DEL TRABAJO BIEN HECHO), FUERZA DE VOLUNTAD, CONSTANCIA Y TENACIDAD, RESILIENCIA, AFÁN DE CONOCIMIENTO, APRENDER A APRENDER.
  • EDAD: 12 años en adelante (ESO)
  • ÁREA DE CONOCIMIENTO: Tutoría y otras
  • DURACIÓN / TEMPORALIZACIÓN: una hora
  • MATERIALES Y RECURSOS NECESARIOS: Texto fotocopiado y cuestionario. Hojas para responder a las preguntas.
  • SINOPSIS: Tres ejemplos de músicos: Padereuski, Sarasate y Perlman, en los que destaca su preparación exigente, el esmero por el trabajo bien hecho, la constancia y la superación ante las dificultades, tanto las cotidianas como las sobrevenidas en un momento dado.
  • REFERENTE TEÓRICO: Las bases del aprendizaje y la preparación, y de la solidez de la personalidad, se hallan en el aprecio por el trabajo bien hecho, en el afán por profundizar en el aprendizaje; en la autoexigencia y en la superación constante, levantándose tras cada contratiempo y volviendo a empezar. Marcándose metas y estableciendo y asumiendo los medios para alcanzarlas.
  • DESARROLLO: Tras la lectura del texto, y de unas cuantas preguntas dirigidas a aclarar el significado del mismo, se planteará la aplicación para la vida cotidiana, las situaciones de estudio y de trabajo, y el afrontamiento resiliente de situaciones de dificultad.

Actividad

Texto corto con breves semblanzas biográficas

Valores implicados:
INTERÉS Y ATENCIÓN (APRECIO DEL TRABAJO BIEN HECHO), FUERZA DE VOLUNTAD, CONSTANCIA Y TENACIDAD, RESILIENCIA, AFÁN DE CONOCIMIENTO, APRENDER A APRENDER.

EDAD: 12 años en adelante (ESO)

Ignacio Padereuski, el gran pianista polaco, era famoso por su exquisita habilidad y la perfección técnica en la ejecución de sus obras. Un día, un amigo, asombrado por la cantidad de horas que el maestro dedicaba a estudiar y a ejercitarse, le preguntó por qué gastaba tanto tiempo ante el teclado si ya era famosísimo. La respuesta del pianista tiene una aplicación perenne: “-Si no practico un día -le contestó- lo noto yo. Si no practico en dos días, lo advierten mis colegas. Y si no practico en tres días se da cuenta todo el mundo”.

Otro músico, pamplonés y universal, Pablo Sarasate, virtuoso del violín donde los hubiera, estaba en una reunión cuando un crítico musical, queriendo elogiarle, le calificó de genio. Sarasate, serio pero con una pizca de ironía, mirándole fijamente a los ojos para que el otro comprendiese que había incurrido en una ligereza, exclamó: “-Con que un genio, ¿eh? Durante treinta y siete años he estudiado y practicado catorce horas diarias, y ahora me llaman genio…”

Pero quizás es más memorable aún el caso de Itzhak Perlman, también violinista, como Sarasate. El 18 de noviembre de 1994 entró al escenario para ofrecer un concierto en el Avery Fisher Hall del Lincoln Center en la ciudad de Nueva York.

Para Perlman, llegar al escenario no es un pequeño logro: tuvo poliomielitis en su infancia, sujeta ambas piernas con correajes y camina con la ayuda de dos muletas. Verlo cruzar el escenario dando cada paso lentamente es ya una visión que impresiona. Llega a su silla, se sienta despacio, pone sus muletas en el suelo, coloca un pie hacia atrás y extiende el otro hacia delante, luego se inclina y levanta el violín, lo pone bajo su mejilla, hace una señal al director y comienza a tocar.

La audiencia está acostumbrada a este ritual. Pero el 18 de noviembre ocurrió lo imprevisto. Justo cuando terminaba sus primeras estrofas, una de las cuerdas de su violín se rompió. Se pudo escuchar el ruido, sonó como un tiro atravesando el salón.

No había equivocación sobre lo que ese sonido significaba, y tampoco sobre lo que Perlman tendría que hacer. Los presentes pensaron para sí mismos: “Tendrá que levantarse, apretar de nuevo los correajes, coger las muletas y volver hacia atrás por el escenario, para encontrar otro violín o para encontrar otra cuerda para el suyo, colocarla y afinarla...”

Pero no lo hizo. Sin moverse de su silla, esperó un momento, cerró sus ojos y luego hizo la señal al director de comenzar nuevamente.

La orquesta comenzó desde el punto en que se había detenido y Perlman tocó. ¡Tocó con tanta pasión, tanta pureza y tanta perfección como si aún tuviera las cuatro cuerdas de su violín y como nadie en el teatro lo había escuchado antes!

Cuando terminó, hubo un impresionante silencio en el lugar... y entonces la gente se levantó con fuerza y aplaudió y aclamó al artista como nunca lo había hecho. Se escuchó un extraordinario y tumultuoso aplauso proveniente de cada rincón del auditorio. El maestro sonrió, se secó el sudor de sus cejas, hizo una inclinación agradeciendo los aplausos y luego dijo con toda sencillez:

- ¿Saben lo que les voy a decir? Seguramente sí. Algunas veces la tarea del artista es descubrir cuánta música puede un hacer con lo que aún le queda...

He aquí un hombre que se ha preparado toda su vida para hacer música con un violín de cuatro cuerdas, y lo ha hecho con la mayor perfección; pero que, repentinamente, en medio de un concierto, se encuentra con sólo tres. Así que se las arregla para interpretar la melodía con tres cuerdas y, esa noche, la música que crea es la más hermosa, la más sagrada, la más memorable de las que había interpretado con un violín normal, de cuatro cuerdas.

Nuestra tarea, en cierto modo, es parecida en la vida. Tenemos que vivir, aprender, trabajar, relacionarnos con la gente... Y hacerlo del modo más intenso y valioso posible. Al principio con todo lo que tenemos y luego, cuando, por alguna razón o por el simple paso del tiempo, eso ya no es posible… “hacer música” con todo lo que nos quede.

Antonio Rojas

PREGUNTAS SOBRE EL CONTENIDO DEL TEXTO

1) ¿Qué dice el texto?

  • ¿Sabes algo de los tres músicos protagonistas de las anécdotas que se cuentan en el texto? Investiga algo acerca de la vida de alguno de ellos y prepara una ficha con los datos más importantes.
  • ¿Qué quiere decir Padereuski cuando dice que no es lo mismo lo que perciben él mismo, los músicos colegas, y el público en general, acerca de su falta de ejercitación o entrenamiento cuando interpreta al piano?
  • ¿Qué diferencia crees que existe entre un genio y una persona que estudia y trabaja con constancia?
  • ¿Qué sabes de la poliomielitis? Investiga algo acerca de las características de esta enfermedad.
  • ¿Te parece que es lo mismo que un violín tenga tres o cuatro cuerdas? ¿Por qué?
  • ¿Qué pone de manifiesto que un violinista sea capaz de interpretar una pieza musical con tan solo tres cuerdas en su violín?

2) Interpretación del texto

  • ¿Se puede suplir el genio a base de constancia y entrenamiento en el trabajo, en el estudio o en el deporte? ¿Y al revés: crees que el genio puede suplir el entrenamiento y el ejercicio constante en la realización del trabajo o el estudio? ¿Por qué?
  • ¿Por qué se enfadó Sarasate con el crítico que le llamó “genio”? Hay una frase muy conocida de un famoso inventor, Thomas Alva Edison, que decía que “el ingenio está hecho de un 2% de inspiración y de un 98% de transpiración”. ¿Qué te parece que quiere decir? ¿Sabes por qué invento es famoso Edison?
  • ¿Qué te parece que quieren decir las palabras de Perlman: “Algunas veces la tarea del artista es descubrir cuánta música puede un hacer con lo que aún le queda...” ¿Crees que se refería sólo al accidente con la cuerda rota de su violín o se puede aplicar a algunas otras circunstancias de su vida?

3) Aplicación para la vida

  • Si practicas un deporte o cultivas una afición o “hobby”, es muy posible que hayas escuchado algo acerca de la importancia de la preparación, del entrenamiento, de la ejercitación y la práctica continuada para adquirir una cierta habilidad. ¿Qué les pasa normalmente a los deportistas -o a los músicos, por ejemplo...- cuando dejan de entrenarse o no se esfuerzan en su preparación? ¿Por qué crees que pasa eso?
  • ¿Crees que algo de esto pasa también en el estudio? ¿Puedes poner algún ejemplo? ¿Te ha pasado a ti alguna vez…?
  • ¿Conoces algún caso de una persona que se haya superado, en el caso de una enfermedad, un accidente u otras circunstancias, hasta el punto de destacar en su vida?
  • ¿Conoces alguna profesión o actividad en la que sea muy importante que los que trabajan en ella lo hagan con verdadero aprecio por el trabajo bien hecho, y no de cualquier manera, de forma chapucera o mediocre? Explícalo con tus palabras.
  • ¿Se te ocurre alguna forma de conseguir una meta conjunta en alguna actividad de la clase, que suponga constancia y afán de superación personal y en equipo? Propón una actividad o un proyecto para desarrollar estos valores humanos.